Plásticos Peligrosos.

Existen muchos mitos y realidades sobre los recipientes de plástico que usamos diariamente en el hogar, por eso es importante conocer el material del que están hechos y sus recomendaciones de uso antes de que sean perjudiciales para la salud de tu familia. Especialistas, afirman que son un peligro potencial y la gente debe conocer cuándo se pueden usar estos utensilios y cuándo no.

Muchas personas usan estos recipientes para cocinar, para almacenar alimentos y bebidas o para calentarlos en el horno de microondas sin saber que muchos artículos de plástico desprenden químicos que se mezclan con la comida y pueden ser muy dañinos para la salud.

¿Cómo identificar el peligro?

En todos los utensilios de plástico, en la parte inferior, se encuentran las indicaciones, es un número que se encuentra dentro de un logotipo de reciclaje. Según especialistas, si los números son 1, 2, 4 ó 5, es un recipiente seguro, se puede cocinar, almacenar, refrigerar, congelar y hasta puede usarse para calentar en el horno de microondas, ya que los químicos no se desprenderán del utensilio.

Los recipientes que son peligrosos son aquellos que tienen indicados los números 6 ó 7 pues desprenden químicos tóxicos. Especialistas explican que usualmente, los utensilios que son más frágiles, delgados, baratos o los que no son totalmente transparentes no deben ser usados para cocinar.

Otros tips para cuidar a tu familia

Evita usar los recipientes plásticos en el microondas, en el lavavajillas, no congeles los alimentos dentro de ellos, no uses nuevamente los plásticos que están diseñados para un solo uso, es decir, los desechables, éstos son los más dañinos.

Por último, la recomendación de los especialistas para las mamás es no introducir los biberones en el horno de microondas, primero porque el contenido no se calienta uniformemente lo que puede quemar al bebé y segundo, porque en la mayoría de estos recipientes no tienen ninguna especificación sobre cómo usarlos. Lo mejor es calentar los alimentos de los bebés en vapor o tradicionalmente, para no correr riesgos.